Los teóricos
son como detectives del tiempo, unen cuidadosamente los puntos que formaran el
entrelazado histórico con el que se articula el día a día. Sin embargo me es
inevitable pensar que este termino ensancha sus confines desde “el fin de la
Historia” (al menos con H mayúscula). La posmodernidad cuestiona que la
historia sea solo una, e invita a que una multiplicidad de relatos se
construyan a sí mismos; al ser la posmodernidad el resultado de una sociedad
postindustrial dado por el fin de lo moderno en los 60`s y 70´s, el análisis
histórico se convierte también en un estudio del flujo de la economía. La psicología social encuentran su episteme en
el capitalismo. De manera que la construcción de la identidad/identidades esta
directamente relacionada con los modelos de consumo. El acceso al ejercicio
político está estrechamente vinculado al dominio del lenguaje de la
representación simbólica y esta a su vez completamente ligada al consumo de la cultura
mainstream.
La forma por la
que me identifico en esta época con el otro no es a través de lo que hago
porque eso seria muy moderno, ahora tengo amigos a través de lo que consumo..
gustos en común, y me pueden gustar un sin numero de cosas sin que importe si
unas se oponen a las otras, esto permitido por la multiplicidad de relatos que
lo validan casi todo. Pero en ese casi es donde reside la gran conjetura de la
posmodernidad, que como resultado reivindica a las voces que no se les admitía
ser escuchadas. Spivak habla de el esencialismo estratégico como la acción de
encarnar una identidad como una necesidad política, no como un ser histórico
inmutable. Es decir la identidad se construye como un proceso, no como un fin. Entonces
si la edificación del sujeto esta dada por la adopción a conveniencia y
exigencia del ser político y por lo tanto infinitamente variable, la identidad
cultural es un proceso performático.
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