Después de leer el texto de
Barthes, concluimos que la estructuración de una imagen se encuentra compuesta
tanto por un mensaje denotativo, connotativo y, en casos específicos, también
puede intervenir un elemento lingüístico. Precisamente, evidenciamos como
dichos niveles se ven, en cierto sentido, dependientes, según el propósito de
comprensión para sus receptores. De este modo, si bien el primer factor alude a
un carácter literal y el segundo refiere a una significación simbólica (Imagen
literal es denotada y la imagen simbólica es connotada), existe una relación de funcionalidad naturalizadora
de la denotación respecto a la connotación; ambas, finalmente, exigen un saber
cultural. Dicho esto, me resulta inquietante la siguiente cita:
“…de totas las imágenes sólo
la fotografía tiene el poder de transmitir la información (literal)…En efecto,
en la fotografía –al menos a nivel del mensaje literal-, la relación entre los
significados y los significantes no es de “transformación” sino de “registro”,
y la falta de código refuerza evidentemente el mito de la fotográfica: la
escena está ahí, captada mecánicamente, pero no humanamente (lo mecánico es
este caso garantía de objetividad…”
Aún cuando más adelante
señala que “…las intervenciones del hombre en la fotografía (encuadre,
distancia, luz, flou, textura) pertenecen por entero al plano de la
connotación…”, no comprendo como el lenguaje o los códigos “formales”, por así
decirlos, puedan ser “registros objetivos”; como vimos anteriormente, los
objetos, así se presenten sin intervención directa, implican una connotación
innegable. Me parece que la fotografía significar un mensaje subjetivo, no
objetivo.
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