lunes, 7 de noviembre de 2016

el miedo separa o une?

La subjetivación del ser como arma de la biopolítica funciona diluyendo las barreras entre el exterior y el interior, el sujeto se mueve entre las identificaciones, identidades; y la vida, su vida, ingresa en la filosofía, en la política y viceversa. Entonces comienza ser fácil existir,  nos reconocemos a partir de la vulnerabilidad,  es la precariedad de la condición humana la que pone a las pólizas de vida por en cima de la vida misma.
El miedo funciona como articulación de la política, pero es un miedo sin espacio especifico, es el miedo a lo sin nombre, es el miedo a la muerte.
El miedo solo puede existir como antecedente del acontecimiento porque luego del hecho comienza a ser nombrable. El miedo existe como recordatorio de la fragilidad de la condición humana, y que el otro la puede vulnerar.
La experiencia de vida ha sido sitiada por el miedo, porque esta solo es posible cuando es política,  cuando es punible, eso quiere decir que la vida es vida solo cuando la política la reconoce como tal, sino, la excluye.

Es complejo pensar en los espacios de resistencia ya que deberían escapar de la lógica (al menos de la lógica convencional). Se me ocurre que podríamos resistir tratando de que el miedo no nos aplaque, sabiendo que no hay nada de terrorífico en la muerte porque es la única condición que nos hace verdaderamente iguales.

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